martes, 19 de mayo de 2026

CIP-ULA alerta sobre impacto de crisis eléctrica en salud mental y física de los merideños





La directora del Centro de Investigaciones Psicológicas de la Universidad de Los Andes (CIP-ULA), Ana Virginia Redondo, alertó que la crisis eléctrica en Mérida —agudizada desde el gran apagón nacional de 2019— ha dejado de ser un simple problema de infraestructura para convertirse en una forma de afectación generalizada que altera los procesos biológicos y psicológicos de los ciudadanos.



De acuerdo con la portavoz, el principal detonante del daño psicológico en los merideños no es solo la falta de energía en sí, sino la ausencia de cronogramas oficiales. Al no existir una planificación predecible, los ciudadanos se ven sometidos a una violencia sistémica no declarada. Cuando no se sabe en qué momento se suspenderá el servicio, el individuo permanece en un estado de alerta constante, lo que genera un agotamiento ejecutivo invisible, pero devastador que mina la salud mental de la población. /Prensa ULA

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