En el estado Mérida, los constantes cortes de electricidad sin ningún tipo de programación evidencian algo más que una falla técnica: revelan abandono, improvisación y una profunda falta de respeto hacia los ciudadanos. No hay cronogramas, no hay información, no hay respuestas. Solo hay oscuridad.
Así lo denunció enfáticamente el abogado Claudio Barcenas, quien señaló que la crisis del sistema eléctrico en la entidad andina ha alcanzado niveles insostenibles para las familias, trabajadores y comerciantes merideños.
"Cada apagón es un golpe directo al pueblo: se pierden alimentos, colapsan los comercios, se paraliza el trabajo y se agrava la crisis social. Mientras tanto, quienes tienen la responsabilidad de garantizar este servicio esencial guardan silencio o se escudan en excusas que nadie cree", aseveró el jurista.
Barcenas enfatizó que la severa contingencia eléctrica que atraviesa el estado no responde a hechos aislados ni fortuitos. "Esto no es casualidad, es consecuencia de años de desinversión, mala gestión y falta de voluntad política. Mérida no merece vivir en penumbras ni someterse a la incertidumbre diaria de no saber cuándo tendrá electricidad", sentenció.
Para finalizar, el especialista en derecho hizo un firme llamado a la ciudadanía: "El pueblo merideño tiene derecho a exigir, alzar la voz y reclamar un servicio digno. Porque la electricidad no es un favor: es un derecho. Y hoy, ese derecho está siendo sistemáticamente violado". /Redacción RDM












