La Universidad de Los Andes está entrelazada con la ciudad y es deber merideño salir a luchar por el debate libre y democrático

Señaló Arquímedes Fajardo en su condición de Secretario General del Gobierno de Mérida






** “No se concibe Mérida sin el conocimiento, los estudiantes, profesores y un alma mater que guía los pasos del desarrollo local y regional”


(Prensa Copei / 27Feb) Arquímedes Fajardo, Secretario General del Gobierno y Presidente del Comité de Organización Política Electoral Independiente (Copei) en Mérida, reiteró el llamado efectuado por el gobernador Ramón Enrique Guevara Jaimes a seguir –con empeño- en la construcción de un voluntariado a favor de la Universidad de Los Andes (ULA), “en momentos cruciales de la institución, sin interés político alguno y como deber ciudadano de todo merideño que ha crecido en torno a la institución universitaria”, subrayó.


 Un lazo histórico: Ciudad – Universidad


Recordó Fajardo que desde antes de 1785, fecha en la cual el español Fray Juan Ramos de Lora, franciscano nacido en Los Palacios y Villafranca el 23 de junio de 1722, funda una casa de estudios religiosos había ya en Mérida espacios dedicados a la formación y, con la creación de esta casa que luego –por Real Cédula del 20 de marzo de 1789- sería el Seminario de San Buenaventura, se da inicio a un proceso que para algunos marca el comienzo de la Universidad de Los Andes pero, para otros, no sería sino hasta el 21 de septiembre de 1810 cuando la huella del hierro caliente funde, como fecha de origen, la génesis de la institución universitaria.


En cualquiera de los casos, prosigue el dirigente político Socialcristiano, la ciudad de Mérida está enlazada, desde mediados del siglo XVIII, con la generación del conocimiento y en consecuencia con el debate libre, plural y democrático que se requiere para que las teorías se conviertan en soluciones a los problemas domésticos y de trascendencia científica y académica.


“Mérida no se concibe sin su Universidad y todo lo que sucede en la institución afecta a Mérida, a los merideños y a la merideñidad”, manifestó Arquímedes Fajardo.


 La historia de un asalto a la dignidad universitaria


Sin embargo, siguió diciendo Arquímedes Fajardo, desde finales de la primera década del siglo XXI, en pleno andar de la Revolución Bolivariana y de su brazo ideológico el Socialismo del siglo XXI, se dio inicio a un proceso de ataque sistemático contra la universidad autónoma nacional que, a la postre, se convirtió en una política pública de desgaste, persecución y atentado contra la autonomía universitaria y el significado de la Universidad para los venezolanos que egresaron de ella.


En consecuencia, sostuvo, la aplicación de esta política pública conllevó, de forma progresiva y además constante, al deterioro de la institución. No sólo el deterioro físico, sino que también se deterioró el alma de los universitarios y esa vinculación llevó, por necesidad, al cierre técnico de la Universidad de Los Andes y al colapso del sistema universitario venezolano.


“Tenemos un deber con la Universidad”


Finalmente reiteró el llamado efectuado por el gobernador Guevara Jaimes, insistió en decir que se debe acelerar el encuentro de todas las instancias de la vida pública local en la procura de ingeniar, diseñar y levantar un muro de protección hacia la institución bicentenaria que permita, a la vez, planear y ejecutar las acciones que apunten hacia su recuperación física pero, fundamentalmente, moral.


“Vamos a devolverle a la Universidad, todo lo que esta legendaria institución ha efectuado por Mérida, los merideños, Los Andes y los andinos”, dijo al terminar Arquímedes Fajardo.