viernes, 6 de abril de 2018

En riesgo cerca de 3.800 pacientes con VIH en Mérida por falta de antirretrovirales


 
Jade Delgado
Durante los últimos meses en Venezuela médicos y pacientes han realizado diversas denuncias por la falta de insumos para quienes padecen el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). Mérida no es la excepción; cerca de 3.800 ciudadanos podrían complicarse por la falta de antirretrovirales, situación que se viene presentando desde aproximadamente seis meses, señaló Héctor Monsalve, presidente de Asovida.


El representante de esta ONG explicó que los pacientes no pueden dejar de tomar esos medicamentos, pues origina complicaciones en el organismo. “Si dejan de tratarse al ingerir el medicamento de nuevo tienen resistencia, tampoco hay para realizarse una simple química cuando asisten a consulta, es bastante alarmante”, dijo, mientras exhorta al Estado a abocarse en solventar la situación sanitaria no solo del VIH, sino de todas las  patologías, pues a su juicio  los enfermos en Venezuela viven un viacrucis.


“Si se consiguen los insumos no alcanza el dinero para comprarlos, es bastante compleja la situación que estamos viviendo”, indicó Monsalve.


El Hospital Universitario de Los Andes (Iahula) no cuenta con ninguno de los insumos que requieren las personas seropositivas. Monsalve dejó claro que los venezolanos deben apoyarse unos a otros e instó a quienes deseen hacer un donativo de medicamentos comunicarse al número telefónico 0416-602.00.03. “En esta asociación merideña velamos por la salud de los pacientes positivos con VIH, hacemos el llamado al ministro de salud Luis López soluciones ya”, finalizó.

Según las últimas estimaciones, alrededor de 1.200.000 personas pudieran estar infectadas por VIH en Venezuela y cada día mueren al menos 8 de ellas, según la ONG. Mujeres embarazadas no reciben tratamientos, situación que expone a los bebes contraer la enfermedad por transmisión; igualmente hay escasez de leche maternizada, vital para recién nacidos de madres infectadas.

Otro problema que se suma a la lista, destacó la ONG merideña, es la falta de reactivos para la realización de los análisis de detección del virus (Elisa) y para pruebas de control, como el conteo linfocitario  de CD4; tampoco se realizan  pruebas de carga viral.
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