"Somos las piedras vivas de este edificio", puntualizó el Arzobispo Metropolitano de Mérida, Monseñor Helizandro Terán, al iniciar la eucaristía con la que se conmemoró el 66 aniversario de la consagración de la Catedral local a la advocación de María Inmaculada.
La efeméride se celebró este martes 12 de mayo en la Basílica Menor de la Inmaculada Concepción, Catedral de Mérida a las 5 de la tarde.
"Esta catedral posee un pasado hermoso y configurador, un presente vivo y lleno de desafíos, y un futuro esperanzador e ilusionante". Catequizó el pastor en su homilía. /Euro Lobo
