El desempeño económico de la ciudadanía depende en gran medida de la calidad en la prestación de sus diferentes servicios públicos. La ciudad de Tovar no escapa a las consecuencias de la baja calidad de los mismos.
Son diversas las situaciones que sus habitantes deben sortear a diario para mitigar los cortes de electricidad, el carácter intermitente en el suministro de agua potable en diversos sectores y la baja potencia en la señal de internet que ofrece la empresa estatal.
Así las cosas, una importante cantidad de comercios se ven obligados a modificar de manera abrupta sus horarios de trabajo y de atención al público con los consiguientes daños a la actividad económica de la zona. /LAM
