Trabajadores de la Sala de Parto del Hospital Universitario de los Andes (IAHULA) denuncian las condiciones inhumanas en las que deben cumplir sus guardias. Ante la ausencia de un área de reposo, el personal obrero debe acostarse debajo de las mesas para tomar minutos de descanso, sumado al constante acoso laboral que señalan por parte del personal de enfermería.
A pesar de las múltiples quejas presentadas ante la Jefatura de Servicios Generales y la Dirección del centro hospitalario, las autoridades han hecho oídos sordos a sus reclamos.
Hacen un llamado urgente a la Autoridad Única de Salud, Dra. Moraima Salazar, y al Gobernador del Estado Mérida, Dr. Arnaldo Sánchez, para que se garanticen espacios dignos para camareras y camilleros, demostrando con hechos la gestión de una "Mérida más Humana". Exigencia principal: Espacios de descanso adecuados y cese al acoso laboral. /Redacción WEB
