Demostrando que el sentido de pertenencia y el amor por la institución trascienden cualquier adversidad, un grupo integrado por trabajadoras, personal obrero y estudiantes de la Residencia Femenina de la Universidad de Los Andes (ULA) emprendió por iniciativa propia una jornada integral de restauración y mantenimiento.
Ante el preocupante estado de deterioro que presentan algunas áreas de la infraestructura debido a severos problemas de humedad, este valiente grupo de mujeres ulandinas decidió no quedarse de brazos cruzados.
Con herramientas improvisadas, pero con una inmensa voluntad, tomaron brochas, espátulas, mezcla y pintura para devolverle la dignidad a los espacios donde hacen vida día a día, un ejemplo de resiliencia y compromiso.
La acción cobra un valor aún más significativo al desarrollarse en medio del complejo panorama socioeconómico que atraviesa el país y de las difíciles condiciones presupuestarias que golpean a la máxima casa de estudios. /NP
