Con profundo pesar y la tristeza
propia de ver partir a un compañero de invalorables jornadas, despedimos en la
ciudad de Mérida, a la edad de 66 años, a nuestro estimado e inolvidable amigo
David José Lanz.
David
fue, por encima de todo, un hombre de radio en la extensión más pura y noble de
la palabra. Su voz, carisma y profesionalismo dejaron una huella imborrable en
el dial merideño, donde prestó su talento a diversas emisoras locales.
Su pasión
por el micrófono no conoció fronteras: durante su estancia en España continuó
haciendo lo que mejor sabía hacer, cautivar a la audiencia a través de las
ondas hertzianas, hasta que el destino lo trajo de vuelta a su amada tierra a
dar la batalla con entereza frente a un cáncer de colon.
Abogado
de profesión, pero comunicador por vocación, David también dejó un legado
imborrable en el ámbito festivo y cultural de nuestra ciudad. /Germán
D´Jesus Cerrada
