Con jornadas de observación
El Parque Metropolitano Albarregas consolida aulas abiertas para el estudio de especies locales y migratorias
La Unidad de Diversidad Biológica del Ministerio de Ecosocialismo, con la coordinación de Carmen Fabiola Sánchez, impulsa jornadas de observación de aves en el Parque Metropolitano Albarregas de Mérida. Este espacio funciona como un aula abierta dirigida a escuelas, liceos y comunidades interesadas en capacitarse en el reconocimiento de la biodiversidad, bajo principios bioéticos. Los encuentros se realizan los jueves de 7:00 a 9:00 a.m., consolidando un sólido movimiento social de preservación ambiental.
La iniciativa cuenta con el respaldo del gobernador Arnaldo Sánchez, el Instituto Nacional de Parques (Inparques), el Ministerio de Ecosocialismo y diversas organizaciones internacionales que apoyan la creación de núcleos locales de observadores. Este esfuerzo conjunto promueve el desarrollo sustentable de la bioregión andina, mediante actividades de bajo impacto ecológico pero de gran alcance conservacionista. El equipo de trabajo destaca por su carácter multidisciplinario, integrando a geógrafos, biólogos y otros actores de gobernanza clave para la toma de decisiones ecológicas.
Por su parte, el geógrafo y especialista Oscar Durán señala que este parque urbano es un refugio vital tanto para especies residentes, como para aves migratorias que huyen del invierno en el hemisferio norte. Ejemplares emblemáticos como el querrequerre y el sangre de toro encendido (pico de plata) conviven en este ecosistema con visitantes de larga distancia, específicamente las reinitas migratorias o candelitas (warblers), provenientes de Canadá, Estados Unidos y México.
Finalmente, los organizadores extienden una invitación a toda la colectividad merideña para sumarse a estas jornadas, aprender sobre la avifauna y fortalecer el potencial del estado Mérida como un destino de referencia para el aviturismo científico y recreativo. Con estas acciones, la comunidad no solo protege el patrimonio natural de los Andes venezolanos, sino que contribuye directamente a la preservación de los corredores biológicos de carácter global. / Johan Contreras Fotos: Johan Contreras
