Políticas públicas eficaces para sobrellevar las consecuencias que deja el doblete sísmico que sacudió el sureste de Venezuela el pasado 24 de junio, es lo que se necesitará para brindar la atención adecuada a las personas afectadas y encaminar la reconstrucción del país ordenadamente.
Así lo considera la doctora Wanda León, profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad de Los Andes (ULA), al hacer referencia a los problemas que, en lo sucesivo, aparecerán en materia de salud pública; ya que, después de una catástrofe como la ocurrida, afloran una serie de problemas al no tener el acceso al agua potable, tanto para el consumo como para un buen aseo, lo que desencadena virus y bacterias que afectan el organismo.
Es normal, dijo León, que en este tipo de situaciones donde se da incluso hacinamiento en los lugares de refugio para los sobrevivientes, comiencen a proliferar síndromes diarreicos, problemas respiratorios y procesos infecciosos, lo cual hace más complicada la situación que requiere de una atención minuciosa por parte de los entes encargados del área. /Prensa MD
