El dirigente regional de Primero Justicia en Mérida, Gerardo Molina Barreto, denunció que el anuncio de supuestas mejoras salariales por parte de la presidencia interina no representa un aumento real, sino una nueva maniobra para seguir destruyendo el ingreso de los trabajadores venezolanos.
Molina Barreto fue enfático al señalar que el esquema basado en bonos “no solo es insuficiente, sino fraudulento”, al no tener incidencia en prestaciones sociales, aguinaldos, vacaciones ni pensiones. “Esto no es un beneficio, es un mecanismo para despojar de los derechos a nuestros trabajadores activos, jubilados y pensionados para condenarlos a la indigencia”, afirmó.
“Bono no es salario. Es una trampa para maquillar cifras mientras se eliminan derechos laborales históricos”, sentenció.
El dirigente también cuestionó la falta de transparencia sobre el financiamiento de estas medidas, recordando que, pese al aumento de los ingresos nacionales por exportaciones petroleras y de oro a precios de mercado, el salario mínimo permanece congelado en 130 bolívares, un monto que calificó de “indignante”.
Asimismo, rechazó la pensión de 70 dólares anunciada para los jubilados, asegurando que “no alcanza ni para sobrevivir”, frente al costo real de alimentos y medicinas en el país.
“Hablan de consenso mientras los trabajadores y sindicatos protestan en las calles. La verdad es clara: En Venezuela no se puede vivir de bonos. Lo anunciado no es una solución, es propaganda para intentar ocultar el fracaso económico”, concluyó.
P/GM.
