Las imágenes capturadas en el corazón de nuestra ciudad hablan por sí solas y plantean una interrogante necesaria sobre el estado de nuestros espacios públicos. Lo que alguna vez fue un banco de concreto destinado al descanso de los merideños, hoy es el testimonio de una batalla desigual entre la infraestructura urbana y la fuerza imparable de la naturaleza.
En las gráficas se observa cómo las raíces de un imponente árbol han fracturado y desplazado por completo las estructuras de piedra y cemento. Este fenómeno, aunque muestra la vitalidad de nuestra flora, evidencia una realidad preocupante: la falta de una planificación urbana adecuada en la Plaza Bolívar y otros parques de la entidad.
La pregunta queda en el aire para las autoridades competentes y para la ciudadanía en general: ¿Es este el estado en el que queremos mantener nuestros espacios históricos y de recreación?
Más allá de la crítica, las imágenes invitan a una reflexión profunda sobre la gestión del patrimonio público. /Redacción RDM FOTO LEO LEON
