La comisión fue recibida por el Director Regional y Juez, Freddy Rincón, quien accedió a escuchar los planteamientos del sector. Pablo Guerrero, jubilado de la institución y miembro de la referida asociación, destacó que esta acción representa el primer paso de una negociación necesaria para dignificar las condiciones de vida de los ex trabajadores.
Cuatro años de rezago salarial
Durante su intervención, Guerrero enfatizó la precariedad económica que atraviesa el gremio tras un largo periodo sin ajustes.
"Tenemos cuatro años sin aumento salarial. Nuestra petición es clara: que el sueldo mínimo sea elevado. Aspiramos que la escala arranque, por lo menos, con 645 $ y que, en un corto plazo, se alcancen montos superiores que permitan cubrir la canasta familiar completa", puntualizó el vocero.
Exigencia de respeto al tabulador
Uno de los puntos críticos de la solicitud radica en el reconocimiento de las jerarquías y primas. Los jubilados denuncian que, actualmente, existe una nivelación hacia abajo que no distingue entre las distintas responsabilidades ejercidas durante los años de servicio.
- Discusión del tabulador: Solicitan una mesa técnica para revisar los detalles del escalafón salarial.
- Reconocimiento de primas: Exigen que los beneficios otorgados al personal activo se reflejen proporcionalmente en los jubilados, tal como lo establece la ley.
- Diferenciación de cargos: Guerrero hizo un llamado a respetar las escalas establecidas, señalando que hoy en día jueces, personal administrativo y obreros perciben ingresos similares. "Pedimos que se nos dé lo que por ley nos corresponde; lo que gana un juez debe ser diferente a un administrativo o un obrero, respetando el tabulador de cada uno", finalizó.
Se espera que tras este primer acercamiento en la entidad merideña, las autoridades regionales eleven estas peticiones a las instancias nacionales competentes para ofrecer una respuesta concreta a los cientos de jubilados que dependen de estos ingresos.
