El pasado viernes, las adyacencias del Palacio de Justicia de la ciudad de Mérida fueron el escenario de una asamblea de trabajadores jubilados y pensionados del Poder Judicial. Bajo una consigna de justicia social, la Asociación de Jubilados y Pensionados del Poder Judicial en Mérida, liderada por su presidenta, Marianela Orsini, denunció la precaria situación económica que atraviesa el sector.
Durante la concentración, Orsini destacó que los ingresos actuales del personal jubilado han caído a niveles críticos, situándose por debajo de un dólar mensual. Esta cifra contrasta drásticamente con el momento de su jubilación, cuando sus prestaciones representaban un poder adquisitivo real para una vida digna.
"Estamos solicitando un salario justo y necesario entre $300 y $400 mensuales. Salimos con una jubilación para vivir, pero hoy en día no significa nada", afirmó Orsini, quien recordó que la Constitución de la República y diversas resoluciones judiciales garantizan la protección de la salud y el salario de los trabajadores y jubilados.
"El Poder Judicial no es cualquier organismo; es un lugar donde dimos una vida entera. Exigimos que se nos retribuya con la dignidad que merecemos", concluyó Orsini. /CNP 19.758
