Entregaron un documento ante la Defensoría del Pueblo
En el marco de la conmemoración del Día de la Juventud, el movimiento estudiantil de la Universidad de los Andes (ULA) tomó las principales calles de la ciudad de Mérida. La movilización partió desde la sede de la Federación de Centros Universitarios (FCU-ULA) con destino a la Defensoría del Pueblo, con el objetivo de denunciar la profunda crisis política y social que atraviesa la nación.
Denuncian precariedad académica y migración forzada
Durante la jornada, Mario Humberto López, presidente de la FCU-ULA, enfatizó que la juventud venezolana no solo enfrenta un conflicto político, sino una serie de "calamidades" que golpean directamente su desarrollo integral.
López señaló que la crisis afecta la formación académica y la calidad de vida de los universitarios, destacando dos factores críticos:
Falta de oportunidades: La ausencia de un mercado laboral digno para los recién graduados.
Migración forzada: El éxodo de talento joven ante la imposibilidad de proyectar un futuro en el país.
El reclamo de una "Herencia de Fuego"
Por su parte, Yunior Muñoz, presidente adjunto de la FCU-ULA, vinculó la lucha actual con el legado histórico de los estudiantes venezolanos. Afirmó que la juventud andina reclama hoy la "herencia de fuego" de la generación de 1958, reafirmando que el compromiso con la democracia plena sigue vigente y sin claudicaciones.
"Hoy venimos a la Defensoría del Pueblo porque no podemos permitir que compañeros que deben estar libres, por el simple hecho de pensar distinto, siguen tras las rejas. Exigimos la liberación de todos los presos políticos", sentenció Muñoz frente a la sede institucional. / Redacción RDM
