MÉRIDA, – El Secretario General de Acción Democrática (AD) en Mérida, Alcides Monsalve, fijó una posición crítica ante los recientes movimientos en las instituciones del Estado venezolano, calificándolos como una "burla a la dignidad ciudadana" y una continuación del quiebre del Estado de Derecho.
La Defensoría como escudo, no como engranaje
Monsalve enfatizó que la figura del Defensor del Pueblo debe ser, por definición, el principal contrapeso ante el abuso de poder. Sin embargo, señaló que el reciente nombramiento carece de los pilares fundamentales para ejercer dicho cargo: independencia, credibilidad y autoridad moral.
"Ninguna de esas cualidades se construye simplemente cambiando de oficina. El Defensor debe ser garantía frente al abuso, no parte del engranaje que lo sostuvo", sentenció el dirigente merideño.
Cuestionamiento a la gestión y la "Nueva Etapa"
Para el Secretario General de AD Mérida, hablar de una “nueva etapa” en el país es una simulación. Criticó que funcionarios con antecedentes cuestionables en cargos de justicia y fiscalía sean rotados a instituciones de derechos humanos, lo que a su juicio solo profundiza la desconfianza.
- Persecución política: Denunció que se premia a quienes han utilizado cargos públicos para perseguir a la disidencia.
- Reciclaje de poder: Calificó el movimiento como un "relevo burocrático" que busca lavar la cara al sistema sin ofrecer cambios reales.
- Deuda con las víctimas: Afirmó que este tipo de designaciones ignora el sufrimiento de quienes han padecido violaciones sistemáticas de derechos humanos.
Exigencia de justicia real
Monsalve finalizó haciendo un llamado a recuperar la institucionalidad mediante la transparencia y no a través de fachadas políticas. Aseguró que el pueblo venezolano no necesita "simulaciones", sino funcionarios que defiendan sus derechos sin agendas partidistas.
"Esto no es un simple relevo burocrático. Es un momento burdo de reciclaje de poder", concluyó.
