martes, 1 de mayo de 2018

Mérida distinguió la memoria de Edilberto Moreno Peña


Un hombre de acción y pensamiento

 

 

 

 

 

Con la imposición post morten de la Orden 16 de Septiembre en su Primera Clase, el Gobernador de Mérida Ramón Guevara honró el legado que dejó Edilberto Moreno Peña, insigne merideño quien desapareció físicamente el medio día del pasado lunes 30 de abril.

 

Las honras fúnebres fueron presididas por Su Eminencia Baltazar Cardenal Porras, quien en su homilía reconoció que rendía un tributo a la amistad, el cariño y la cercanía que el Doctor Edilberto y su familia le han brindado.

 

Celebró el sello de servicio que Edilberto Moreno impuso en su proceder, “hoy en día, cuando vemos tantos malos ejemplos de lo que significa ser servidor público, esa vocación humana, cristiana, democrática, fueron encarnadas por Edilberto con una sonrisa en su rostro”, rescató el purpurado.

 

Al maestro

 

Al tomar la palabra para imponer el reconocimiento post morten al célebre merideño, el gobernador Ramón Guevara no dudó en ocultar su turbación por la desaparición de quien reconoció, “es mi insigne maestro”.



Ante el féretro de Moreno Peña, Guevara hizo una venia con respeto y luego entregó en nombre del pueblo merideño, a Doña Kira de Moreno, su viuda, la Orden 16 de Septiembre en su Primera Clase, máximo reconocimiento que la Gobernación del estado otorga.

 
 
Con motivo del lamentable deceso, el Gobernador Ramón Guevara emitió un decreto que acuerda el duelo durante 3 días en todo el territorio regional, ordenó izar a media asta la bandera nacional y la bandera del estado y conminó a realizar un acto protocolar en el hall del Palacio de Gobierno al cumplir fin su novenario.

 

Vida de servicio

 

Edilberto Moreno nació en el parameño poblado de Las Piedras, allí cursó los estudios elementales, a Mérida se trasladó a realizar su bachillerato en el Liceo Libertador, donde comenzó su diatriba de servicio político en pro de la democracia.

 
 

Se tituló de Abogado, fue embajador de Venezuela ante la Organización de Estados Americanos, embajador plenipotenciario de Venezuela ante la Santa Sede, Senador de la República, Gobernador del estado Mérida, Diputado al Congreso Nacional, secretario privado del presidente Rómulo Betancourt, presidente de la Corporación de Los Andes, miembro de la Academia de Mérida, miembro de la Sociedad Bolivariana capitulo Mérida, pionero de la fiesta de la Virgen de La Inmaculada, escritor y poeta.

 


En el ocaso de su vida se retiró a escribir y a recibir a sus amigos en San Rafael de Tabay, desde allí fue testigo del aciago momento político social que atraviesa el país, con su ejemplo de servicio y lucha democrática, enaltece el gentilicio merideño y se convierte en un icono de esperanza para consolidar la democracia.  Prensa OCI

 

 
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