martes, 7 de febrero de 2017

La lucha no es solo por conseguir medicamentos, también es por evitar que te roben en el Hospital de Mérida

 
 
 
Michelle Barrios
Pasante Única
Las carencias del Servicio de Urgencias Hospitalarias del Sistema Nacional de Salud en Venezuela, obligan a los enfermos y familiares de los mismos a hacer malabares, son innumerables las características que convierten nuestro sistema en el mayor peligro para la seguridad de los pacientes y donde, debido a su saturación, aumenta el riesgo de error humano y mortalidad.
 
Pese a los avances de las últimas décadas, las urgencias hospitalarias siguen presentado irregularidades y escenarios inhumanos. El desgaste profesional, el estrés laboral, la ausencia de medicamentos, las repetidas situaciones de saturación en los servicios de urgencias que dan lugar a un menoscabo de la dignidad de los pacientes y vulnera el derecho a la intimidad y la confidencialidad de sus datos de salud, y un amplio abanico de riesgos ahora son acompañados por el pánico a ser robados dentro de las instalaciones.
 
Usuarios denuncian…
María Calderón denunció: “Eran aproximadamente las dos de la mañana cuando el ruido de emergencia ceso y pude conciliar el sueño un momento, cuando me desperté no tenía ni cartera ni zapatos”. Como este, son incontables los casos de hurtos en el Instituto Autónomo Hospital Universitario de los Andes (Iahula), los familiares están cansados de ser el foco para maleantes y antisociales, piden a gritos a los entes de seguridad mayor presencia y acciones contundentes para revertir esta situación, precisó.
 
En otro sentido, se han visto en la necesidad de hacer guardias en las noches para poder descansar mientras sus familiares se encuentran recluidos en áreas como trauma shock, emergencia, observación y todos desean lo mismo, que la noche pase rápido para no estar tan expuestos o quizás para volver a la rutina exhaustiva de buscar medicamentos y lidiar con las características propias del sistema hospitalario, dijo al cierre Calderón.
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